Voyager of the Seas

Viajamos en este crucero por primera vez en septiembre de 2009, era nuestro tercer crucero, y el mejor que habíamos hecho hasta la fecha, al menos en lo que respecta al propio crucero, y a continuación os contamos porqué.

Un crucero inmenso, el mayor que habíamos visitado hasta la fecha, y de hecho uno de los más grandes del mundo, sólo superado por el Independence of the Seas y su gemelo, y desde que fué botado el pasado diciembre de 2009, el Oasis of the Seas.

Inmenso es la palabra, como inmensa es la gran variedad de ocio, actividades y cosas que ver y hacer dentro del propio crucero. Dentro del Voyager of the Seas los días de navegación se pasan casi sin darte cuenta entre masajes en el spa, baños en la piscina y los jacuzzis, algo de deporte en la cancha de baloncesto, escalada o patinaje sobre hielo o simplemente un paseito por el centro comercial.

Ahora viene la obligatoria segunda pregunta, que seguro que ya os ha venido a la mente. Si, muy grande, pero que tal el servicio y las aglomeraciones? Con tanta gente no es probable que en algunos momentos se produzcan colas, aglomeraciones, empujones? Pues lo cierto es que en ningún momento tuvimos esa sensación, salvo en algunos momentos antes de entrar al comedor principal (al que tenemos asignado un horario), pero no fueron aglomeraciones realmente agobiantes y la espera normalmente era poca (a la hora que supuestamente se abría el comedor lo hacía).

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