Mi opinion sobre el NCL Gem y Norwegian Cruise Lines

NCL Gem

Bueno, ha pasado algo más de un mes desde nuestro crucero con el NCL Gem, así que toca analizar lo que vivimos esos días, lo que vimos y vivimos en el crucero, y sobre todo qué nos pareció cada una de esas experiencias desde nuestro humilde punto de vista de cruceristas.

La ventaja de que este crucero lo hayamos pagado de nuestro bolsillo es que no tenemos ninguna presión a la hora de dar nuestra opinión sobre el mismo (sea negativa o positiva), con lo que no nos vamos a olividar de la guindilla, y contaremos tanto los puntos negativos como los positivos. Esperamos que os ayude a la hora de reservar vuestro próximo cruceros.

Llegamos a Venecia un 20 de marzo, con la intención de descubrir cada uno de los rincones que el NCL Gem tenía preparados para nuestro disfrute. Desde la Piazza de Roma la propia NCL pone a disposición de sus clientes unos autobuses que recorren los 2 o 3 km que hay hasta el puerto de embarque (se ve prácticamente desde la propia plaza).

Una vez en la zona de embarque, y dejadas las maletas, llegó el caos, aunque no por culpa de NCL sino más bien por la propia organización del puerto. Colas muy largas y una organización un poco desbordada por la cantidad de pasajeros. Es algo que no deja de sorprenderme, por haber vivido embarques similares en el puerto de Barcelona, y por el hecho de que siendo un proceso casi rutinario el de embarcar diariamente a varios miles de personas en uno u otro crucero estén tan descoordinados. Quizá fué el día o cualquier otra cuestión, pero desde luego que en Barcelona embarcando en el Voyager of the Seas a penas tuvimos unas pequeñas colas que se gestionaban rapidísimamente.

Otra cosa que me gustó en otros puertos, y que estoy si es cuestión de NCL, es que durante el embarque suelen invitarte a un mojito, algo para picar, etc etc. Pullmantur, Royal Caribbean, MSC, ... de nuevo nos sorprendió que NCL no "relajara" la tensión del embarque con algo tan sencillo como ésto.

Una vez a bordo, la primera impresión no nos gustó nada. En el "abordaje" (nunca mejor dicho) junto con una marabunta de gente nos asaltaron en una zona muy estrecha de la escalera miembros de la tripulación con bebida de "cortesía". Una vez te la habías llevado a la boca para olvidar la extraña experiencia del embarque te pasaban a un lado para cobrarte los 7 u 8 $ de la bebida.

Después de un embarque "estandar" muchas navieras ofrecen este coktail como bienvenida y de manera gratuita, con lo que entendimos perfectamente el enfado de muchos usuarios y el que devolvieran la bebida con un visible cabreo. Un embarque algo desastroso, la verdad, y esto último por culpa de NCL. En ese momento empezábamos a comprender que la tripulación se lleva una comisión por cada venta que hacen, y esa comisión es parte de su sueldo, no un extra al mismo.

Bueno, vayamos a las cosas que más nos gustaron después de una semana a bordo:

  • Decoración muy lograda, una de las más bonitas que hemos visto a bordo de un crucero.
  • Si os gusta el ambiente Chill Out, el Spinaker Lounge os encantará. Es una de las salas más agradables, con vistas privilegiadas en la Popa y que puedes disfrutar desde un comodísimo sillón vanguardista y incluso desde alguna de las dos camas que quedan justo delante de las mejores vistas del crucero.
  • A nivel de ocio por la tarde hay actuaciones por todas partes.
  • La bolera/discoteca repetía nota en decoración, muy bonita, y muy buen ambiente. Jugar a los bolos es un poco extraño a bordo de un crucero. Si bien no notas el movimiento del barco, en cuanto tiras un bolo te das cuenta de que "algo" se mueve.
  • El Tepanayaki es una de las experiencias culinaria de las más divertidas a bordo, y si te gusta la comida oriental podemos decir que es de los restaurantes más exquisitos. Además es uno de los pocos sitios del crucero donde algunos de los chicos filipinos hablan castellano.
  • En la habitación tienes tu propia cafetera y hielos que te suelen reponer por la mañana. Pequeños detalles que se agradecen :-).
  • El concepto Freestyle está muy logrado. Luego detallaremos la parte negativa, pero ir a tu aire es algo que se agradece mucho cuando estás acostumbrado a otros cruceros que te imponen horarios excesivamente restrictivos. Prácticamente a todas horas tienes algún restaurante en el que puedes comer (si bien la comida no siempre es del gusto mediterráneo). También es verdad que en los crucero más nuevos también puedes ir a tu aire en determinados momentos, puesto que también incluyen restaurante de especialidades a los que puedes ir cuando te plazca. Como comentaba, también tiene su punto negativo que detallaremos más adelante.
  • El Blue Lagoon es un restaurante abierto 24 horas. Es bastante socorrido (hamburguesas, sandwiches, alguna sopa, ...), tiene un menú muy limitado pero no está mal, no tiene cargo sobre la tarjeta de a bordo y te puede ayudar a cuadrar algún espectáculo que quieras ver o algún hueco que tengas "vacio" en la agenda.
  • La biblioteca es también muy "freestyle". Mientras que en otros cruceros tienes horarios para recoger los libros, devolverlos, etc... en NCL coges el libro que te apetezca, lo apuntas en una hoja y tu mismo lo devuelves cuando te apetezca. Se nota que es un barco nórdico, seguro que un crucero lleno de latinos habría algo más de miedo por la picaresca :-P.
  • La comida en el Grand Pacific no estuvo del todo mal, aunque no está a la altura de la gastronomía de otras navieras como Pullmantur o MSC y quedó empañada por la mala experiencia en el Magenta, el otro restaurante que está incluido en el crucero y cuya única ocasión en la que cenamos nos disuadió de pensar si quiera en volver.
  • El busca es un gran invento. Un pequeño aparatito que te dan cuando te toca hacer cola en alguno de los restaurante y con el que te puedes ir tranquilamente a tomar una copa que, además, tienes al 50% en determinadas barras. En cuanto tu mesa esté libre el aparatito comenzará a pitar y a mostrarte con luces que puedes dirigirte al restaurante.

Le toca el turno a aquellas cosas que no nos gustaron a bordo del NCL Gem. No seríamos imparciales si no publicáramos la cruz de nuestro viaje, no sólo la cara bonita, intentaremos no ser muy duros. Allá vamos:

  • Una vez reservado el crucero, algunas navieras como Royal te permiten aprovecharte de descuentos y promociones posteriores a tu reserva. NCL sacó un descuento unas semanas después de contratar nuestro crucero y no pudimos aprovecharnos de ellos (200$ de crédito a bordo por contratar un crucero). Así pues, tiene alguna ventaja reservar con antelacion????
  • Idioma a bordo: el inglés. Para nosotros no era un problema, pero es verdad que la comunicación de que el idioma a bordo era mayoritariamente el inglés no nos llegó hasta 15 días antes, cuando habíamos pagado el resto de la reserva. Hasta ese momento lo único que se explica sobre el crucero es que el idioma a bordo es el inglés pero que hay asistencia en castellano. En la última comunicación se nos avisa en cambio de que nuestro nivel de inglés debe ser medio-alto. Como digo, para nosotros no fué un problema (a mi me encanta practicar mi "speaking"), pero el público hispano-americano no es así en su mayoría. A penas hay público español, algo de hispanoamérica, así que si quieres pasar desapercibido es un crucero a tener en cuenta.
  • La gastronomía, si bien variada, no siempre fué de la calidad que esperábamos. Algunas cenas en los restaurantes incluidos fueron cuando menos depecionantes. Les salvó la última noche y alguna cena en restaurantes de especialidades, pero en general, y teniendo en cuenta el buffet (tanto desayuno como el resto de comidas), le damos un escaso aprobado, siendo el peor crucero donde hemos comido a bordo :-(. Una decepción para nosotros que íbamos pensando en su freestyle y sus 9 restaurantes de especialidades, una de las razones para hacer esta reserva. Y es que los restaurante de especialidades, si bien suplen la carencia de los restaurantes incluidos, para nada llegan al nivel de otras navieras ofrecen en sus restaurantes "free", no ya el de especialidades.
  • Actuaciones muy muy flojas. Algunas algo aburridas, con actores que repetían en diferentes actuaciones, cantantes que no daban demasiado la talla, demasiado baile... en fin.
  • Siguiendo con el entretenimiento, el 100% de las actividades eran en inglés, con lo que el público no angloparlante debe tener muy en cuenta esto.
  • Diarios de a bordo. Esto fué algo sorprendente. Algunos días los diarios nos llegaron tarde, a media mañana o cuando volvíamos del desayuno, en lugar de recibirlos el día anterior para tener clara las actividades del día siguiente (y cómo suele ocurrir en todos los cruceros que hemos hecho). El último día fue el colmo puesto que perdimos nuestra visita a Creta al no saber ni la hora de llegada ni en la que zarpábamos. Desayunando a las 8 y media de la mañana nos enteramos de que el crucero salía en 3 horas, con lo que había que estar a bordo en poco más de 2 horas... imposible bajar a tierra, darse un paseo en un bus o a pie y volver sin peligro de perder el crucero.
  • Seguimos con los diarios de a bordo, puesto que esto creo que lo tenían un poco desorganizado, al menos para el público español. En ningún momento indicamos que lo queríamos en español. Sin embargo agradecimos el detalle el segundo día al recibirlo en castellano. El resto de días fueron alternativamente en inglés y en castellano y llegaron en su mayoría tarde, deducimos que por la dificultad de conseguirlos en castellano.
  • Si te gusta ir por libre este es tu crucero. Si te gusta conocer gente, compartir experiencias en la cena, .... este no es tu crucero. El freestyle no tiene asignada mesas, con lo que la interacción social (no a todo el mundo gusta) queda para las excursiones. Si en eso también vas por libre olvídate de conocer a nadie.

En resumen, es un crucero bonito, muy moderno y con una decoración muy acertada. Sin embargo hay que hacerle justicia y no ha sido el mejor crucero en el que hemos estado por muchas razones.

En general no acabo de comprender la estrategia de NCL. Si están apostando por el mercado hispano (según comentan desde la propia NCL) no acabo de comprender cómo es posible que esté tan mal cuidada la atención en español. MSC por ejemplo si está apostando muy fuerte por este mercado, pero en sus barcos la atención y el cuidado al hispano hablante es bastante buena, a la altura de navieras españolas como Pullmantur, o hispano-americanas como Royal Caribbean.

Por no hablar de la gastronomía, para nada al gusto del público español y si más cerca de los gustos del pasajero del norte de Europa.

NCL aún tiene mucho camino por recorrer en este sentido, pero supongo que en su nuevo NCL Epic estarán ya pensando en corregir estos problemas.