¿Cómo funciona la gestión interna de un crucero?

 

Lo hemos visto en alguna ocasión por televisión y en reportajes, la gestión interna de un crucero es uno de los trabajos más difícil que existen, pues satisfacer los gustos y necesidades de miles de pasajeros no es  tarea ni mucho menos fácil.

Por ejemplo, imagínate como debe de ser la gestión de un crucero de la clase Genesis, con más de cinco mil pasajeros a bordo, que tiene multitud de espacios, restaurantes y bares, y en la que más de mil tripulantes están al servicio de los deseos gastronómicos de cada uno de los pasajeros.

De hecho, uno de los grandes retos de cualquier compañía es poder predecir los gustos de todos los pasajeros. Por eso, se lleva a cabo un exhaustivo plan de estudio en la que se tienen en cuenta el tipo de pasajero que se va a embarcar dependiendo de la zona donde se encuentra el buque y los gustos de estos. Es común, que por ejemplo en los crucero por Europa, que normalmente se embarcan más europeos que norteamericanos, se opte por vinos más ligeros como el Riesling o Pinot Noir, en cambio los norteamericanos se decantan más por vinos como Shiraz o Chardonnay.

Otro punto clave es el suministro cuando se llega a puerto. Un crucero como el Magic, destinado principalmente a familias y que suele transportar a más de 2500 pasajeros, recibe más de 10.000 kg. de pollo, 70.000 huevos y más de 3000 litros de refresco cada semana. Todo este suministro de alimentos debe hacerse en apenas 8 horas, desde el arribo a puerto (normalmente hacía las 7 de la mañana) hasta su partida (hacia las 15:00/16:00 de la tarde).

Normalmente los menús preparados a bordo están simplificados, esto permite a los chefs sincronizar tiempos y poder servir siempre a una temperatura adecuada. Los menús nunca son pre-cocinados y por tanto la sincronización en la cocina y la gestión en general de todo lo que suceda en el interior del buque es de vital importancia. 

 

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