Cruceros nucleares

Hemos hablado de cruceros propulsados por diferentes tipos de energías alternativas. En su mayoría veleros, algunos más futuristas que otros, y con velas de todo tipo, cometas incluidas. También hemos hablado de cruceros propulsados o con propulsión auxiliar de energía solar. Pero que hay de la energía nuclear?

Hace algunos años, en plena guerra fria, muchos salimos a las calles enarbolando la bandera de la ecología en pos de una tierra limpia y a salvo de las nucleares. Entre ellos, tengo que reconocerlo, me encontraba yo mismo. No me duele reconocer errores, sobre todo cuando incluso todo un presidente del gobierno reconoce años más tarde que, quizá, se había equivocado con la moratoria a las centrales nucleares.

Con el debate más candente que nunca podemos empezar a pensar que los cruceros nucleares para el transporte de turistas podrían ser una realidad en los próximos años. De hecho no será el primer crucero nuclear no militar que surque los siete mares.

Para encontrar la primera referencia a un crucero 100% civil por energia nuclear tendríamos que irnos al NS Savannah. El Savannah fué un carguero que, si bien fué concebido para el transporte de mercancias, en realidad se trató más de un experimento para estudiar la viabilidad de los cruceros nucleares que de un buque de mercancias propiamente dicho.

Su diseño se parecía más al de un lujoso yate que al de un mercante, con amplios camarotes y su escasa capacidad de carga y con tripulaciones hasta 3 veces superiores a las de un buque de características similares propulsado por diesel. Aún así, el NS Savannah navegó más de 10 años para los Estados Unidos hasta que fué retirado del servicio en 1972.

En su momento no resultó viable, aunque estamos hablando de buques bastante pequeños comparados con los megabarcos y enormes cruceros que se están construyendo hoy en dia, y aún más pequeños si los comparamos con los que vienen en los próximos años como la clase Oasis de Royal Caribbean o el Princess Kaguya del que hablábamos el otro dia.

Ahora bien, si tenemos en cuenta los costes del combustible, en 1962, cuando el Savannah empezaba a operar el barril de petróleo no superaba los 50$. En el contexto socioeconómico actual, con un barril que ha superado en algunos momentos los 150$, la situación es bien distinta. Un crucero nuclear de las dimensiones que comentábamos puede ser una opción no sólo viable, sino además infinitamente ecológica.

Me he vuelto loco? En absoluto. Recordemos que, a fin de cuentas, un reactor nuclear no despide absolutamente ningún tipo de residuo al medio ambiente. Funciona con una pila de combustible compuesto por uranio enriquecido cuya vida puede oscilar desde los 4 años en rompehielos como Pedro el Grande hasta los 30 años en submarinos nucleares como la clase Rubis de tecnología francesa.

Es decir, mientras un crucero diesel emite una inmensa cantidad de CO2 al medio ambiente, millones y millones de toneladas de CO2 que un diesel despide por sus chimeneas y que simplemente quedan totalmente incontroladas en la atmósfera. CO2 que está demostrando ser el auténtico reto a superar.

Por contra, un crucero nuclear únicamente consume una diminuta  pila de combustible a lo largo de varios años (diminuta en comparación con los millones de toneladas de CO2). Si os preocupa qué hacer con un residuo como éste, pensad que lo tenemos perfectamente controlado, localizado y, cuando corresponda, aislado.

Y, si os siguen quedando dudas de que vamos a ver un crucero nuclear antes o después surcando las aguas, Adam Goldstein, presidente y CEO de Royal Caribbean, la naviera que actualmente posee y construye los barcos más grandes del mundo, para nada hace ascos a ningún tipo de fuente de energía siempre que se demuestre limpia y, lo más importante, barata.

Entres las variadas alternativas que tienen ahora mismo en la pizarra, figuran el gas natural, biofuel, solar y viento, e incluso algunas fuentes de energía más futuristas.

El artículo original podeis verlo en usatoday (en ingles).

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