Embarcando en el Noordam

Embarcando en el Noordam

Es una pena que el mismo día del embarque sufriéramos el robo de nuestra cámara de video, la misma cámara con la que pretendíamos hacer un especial sobre el Noordam, pero bueno, hemos intentado hacerlo con los medios que nos quedaban a mano.

Y digo que es una pena, porque el embarque fué simplemente impresionante. Llegamos en un autobús que te acerca desde la entrada del puerto de Civitavecchia al muelle correspondiente en el que se encuentre tu crucero (en nuestro caso el muelle 25), y desde el momento en el que desembarcamos del autobús, dejamos las maletas y estábamos entrando en nuestro camarote a penas pasaron 15 o 20 minutos. No estoy exagerando, la organización fué simplemente insuperable. Por un lado dejábamos las maletas con la etiqueta que previamente nos habían enviado por email, y que ya habíamos dejado listas. En el caso de haberlas olvidado, el personal te ponía una etiqueta con tus datos y en cualquier caso, en cosa de 5 minutos ya estábamos dirigiéndonos hacia la zona de acreditación y embarque.

Si estuvimos 10 minutos en la zona de acreditación estuvimos mucho tiempo. Casi sin habernos dado cuenta estábamos embarcando y dirigiéndonos hacia nuestro camarote... y de nuevo, otro detalle que nos gustó, nuestro camarote ya estaba listo y podíamos entrar a descansar, dejar las maletas de mano o a lo que quisiéramos. Y no eran mucho más allá de las 12!!!! Parece un detalle nimiio, pero por lo general hasta las 13 o 14 horas los camarotes no suelen estar listos (hay que tener en cuenta que los anteriores viajeros se bajaron muy pocas horas antes).

En nuestro caso solemos aprovechar para hacer el ritual habitual: visita al crucero, pasarnos por el buffet o el restaurante de turno que haya abierto y de ahí al camarote a descansar. Normalmente llegamos de viaje, de Roma en este caso, después de haber pasado un día intenso "pateando" la ciudad eterna y un vuelo y varios autobuses entre aeropuertos, Roma y Civitavecchia... con lo que teníamos algo de cansancio acumulado. 

Tanto como para que se me olvidara la cámara de video al lado de la mesa en la que comimos del buffet Lido... estábamos tan contentos visitando las diferentes cubiertas del crucero, quedándonos un rato en el Crows Nest, del que os hablaremos próximamente, que hasta que pasó un buen rato no me di cuenta de la pérdida...

Pero estábamos en el Noordam, y no iba a consentir que un robo ni un descuido tan estúpido como el mio me aguara el viaje. Vale, había perdido una cámara bastante cara, con lo que además pretendíamos hacer un buen reportaje del crucero... pero no podíamos hacer nada y nos quedaban 10 días por delante. Podía amargarme el resto del viaje o asumir la pérdida y tratar de relajarme que para eso estábamos allí... así que después del cabreo y dormir un poco mal la primer noche pensando en la cámara decidí que hacía mucho que no nos tomábamos unas buenas vacaciones... y que no podiamos hacer nada... excepto disfrutar de la experiencia.

Por cierto, si os encontráis una cámara samsung tamaño compacta, por favor, agradeceríamos recuperar los videos del embarque en el Noordam y algunos "time lapse" que tomamos en Málaga del Adventure of the Seas :-).